Fegatramer

CONFLICTO EN EL TRANSPORTE DE SOGAMA

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CONFLICTO DEL TRANSPORTE DE SOMAGA: CUANDO EL PRECIO DEL SERVICIO ES LA RAZÓN ÚNICA EN LA TOMA DE DECISIONES.

 

 

La Federación Gallega de Transportes, de Mercancías, Fegatramer, en relación con el actual conflicto del transporte por carretera de los residuos a la planta de tratamiento de Sogama,  quiere hacer una reflexión sobre una circunstancia que suele afectar a la toma de decisiones empresariales y también de las distintas administraciones a la hora de contratar o adjudicar un servicio, y es, que en la mayoría de los casos, las decisión final se hace en base al precio del servicio, lo cual es plenamente legal, pero al final en muchos casos trae consecuencias graves. Esta situación es algo que se vive día a día en el sector del transporte público de mercancías por carretera, donde este tipo de decisiones basadas casi exclusivamente en el precio del servicio, traen a medio y largo plazo, problemas derivados de que el prestador final del servicio,  no pueda realizar una prestación viable del mismo.

 

En el sector del transporte público de mercancías por carretera, los empresarios, deben de prestar sus servicios en un mercado cuya competencia desaforada da lugar en muchas ocasiones a unas condiciones de trabajo que no son las deseables, con un mercado donde la oferta supera a la demanda y siempre a la baja, lo que significa malas condiciones de trabajo, precariedad, costes de la no calidad, etc. Y desde luego los empresarios del sector son conocedores de que desenvuelve su actividad en un mercado libre, donde los precios de los servicios los configuran los propios actores del mismo, pero sería deseable que como en el caso de Sogama,  a la hora de tomar las decisiones sobre las adjudicaciones, no se tuviera al precio como la razón fundamental, sino también, que se tenga en cuenta, la disposición de los medios para prestar el servicio, y en todo caso, ante una posible subcontratación, se asegure, (también por parte de la administración), que  por un lado la subcontrata tenga los medios materiales y humanos adecuados para la prestación de los servicios adjudicados y por otra, que su subcontratación se realice en unas mínimas, pero dignas condiciones en todos los sentidos, de forma que permitan una prestación viable del servicio en el tiempo por parte del subcontratado.

 

Por que, al final las consecuencias de las malas decisiones, son un cliente sin servicio o con un servicio mal prestado, una empresa que pierde imagen y trabajo, unos conductores que pierden su trabajo y un sector, el del transporte público de mercancías por carretera,  que pierde imagen y terreno ante otros modos de transporte más protegidos y ayudados por las distintas administraciones, pero que en la práctica son menos flexibles, rápidos y competitivos a la hora de prestar la mayoría de  los servicios que demanda las sociedades modernas, que el modo carretera.

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